Conoce tu comarca

Historias, leyendas y paseos por lugares de la provincia de Segovia.

Mostrando entradas con la etiqueta convento de la hoz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta convento de la hoz. Mostrar todas las entradas



Con la reciente declaración de Bien de Interés Cultural por parte de la Consejería de Turismo y Cultura al Convento de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz,esta mañana de Sábado me acerco hasta allí con las intenciones de hacerle una entrevista, difícil empresa ¡¡pero !! .
Desde Sebulcor,que es donde pertenece el Convento,me dirijo por el camino la  Lastra,un camino polvoriento y lleno de baches, ¡¡que vamos a pedir a un camino!!,cruza los pinares y nos lleva después de de unos cuatro o cinco kilómetros al un cruce de  caminos,el de la izquierda va a el Portillo de la Pez y si seguimos mas adelante a los Rasos,escojo el de mi derecha que es el que me llevará a poco menos de un kilómetro al aparcamiento que se se encuentra cerca del convento,
Me acerco a verle desde arriba antes de bajar,parece estar aun dormido y ya son las diez de la mañana,ya el sol le da en toda la testa.



El sendero para bajar es....,pues un sendero, que a duras penas se marca un poco en ese terreno tan difícil de caminar,los frailes utilizarían además de la ribera del río, el del portillo de la Pez y el del portillo de Sepulveda,este se encuentra en el otro margen del río,esta bajada es un poco dura para transitarla, en unos doscientos metros debemos bajar un desnivel de unos ochenta, por entre zarzas,arenales,piedras sueltas,escalones en la roca, higueras tapando nuestro paso, por otra parte a mi personalmente según bajo abandono  lo cotidiano,y solamente me dejo llevar,relajadamente,cual si fuera agua del Duraton en el estío percibiendo todo a mi alrededor,las fragancias de los tomillos,el te de roca,ese olor a corral de pueblo de las higueras,las chovas merodean por los cortados preparando algarabía,los buitres aun en sus posaderos mudos y serios no es pa menos, ellos y la muerte uña y carne,
El Duraton por estas fechas de final de verano lleva muy poquita agua,y el pantano lo acumulado en las anteriores estaciones lo suelta río abajo,lo que me permite llegar al convento andando,la mayor parte del año esta zona está anegada,solo permitiendo llegar en piragua,ya a la vuelta veo el convento,su entrada principal está cerrada con una pared de piedra pero el paso le tengo por una abertura natural,




PERMISO,¿HAY ALGUIEN POR AHÍ?

No tardo en encontrarme con El,todo lo inunda con su presencia -
Buenos días,encantado de conocerle,me llamo Fernando no quisiera molestar,y si a usté no le viene mal en estos momentos quisiera charlar y hacerle unas preguntas sobre todo ahora que le declararon B.I.C.

<Pues hombre tengo algo de  tiempo hasta la hora de echar la siesta y ya, ya me he enterado de eso de B.I.C,todo llega pero mírame y dime¿no llega algo tarde?y dime tres letras mayúsculas con un punto entre ellas ¿sirven para algo?
Pero paseemos 





Hombre es un reconocimiento a su "persona",bueno es un decir lo de  "persona", es ahora monumento,

<Creo que no has mirado bien,vuelve a mirar a tu alrededor,¿que ves?

Bueno,la verdad,es que,si,que le puedo decir,pues ,no se .....

<Sabes una cosa,por cierto ¿como dijiste que te llamas?

Fernando pero me llaman Esca

<Bien Esca he tenido tiempos mejores,por mis galerías pasearon reyes,nobles de gran alcurnia,he dado cobijo a los mas grandes del reino, también a los mas humildes,entre mis paredes se han formado frailes, urdido tanto casamientos de paz como venganzas,he sido o fui querido por la reina Isabel la Catolica,que trajo a los mejores pintores de la corte par engalanar mis capillas con esos retablos flamencos,me esculpieron los mejores canteros y ahora que?solo vivo de mis recuerdos,en mis entrañas debajo de esas rocas que me destrozaron aun guardó mi historia,entre zarzas y hierbajos escondo mis recuerdos,a mis queridos frailes,todo todo se mal vendió,maldigo ese día y a ese Juan   de Mendizabal,destrozó toda vida en este lugar,y la de otros muchos,






¡Pero!¿entonces a quien teme mas en la actualidad? a esas rocas amenazadoras,al tiempo,a los intereses,al poder,

<Esas rocas, son parte de la naturaleza,ella estaba aquí,yo me apoderé de este lugar,seguro que lo recobrará es donde interviene el tiempo,ese tan eterno,que a todos nos pone en su lugar tarde ,temprano y solo cuando el decida,los intereses y el poder es solo para vosotros los humanos llevo varios siglos viéndoos, oyéndoos,en fin analizándoos al  pasar por este lugar no cambiáis nada,no aprendéis nada de vuestros errores,pero me decías que a ¿quien temo? mira Esca, solo temo al olvido.

Y señor ¿que le parece la declaración a su favor por por parte las instituciones de B.I.C?

<Solo son tres letras ya te lo dije




¡¡Pero!! dilculpeme, hace ya años que me paseé entre sus ruinas por primera vez,siempre me parecieron unas bellas ruinas,ahora me entristecen,si esto lo limpian de malezas y consolidan un poco sus paredes,retiran esas rocas......puede que mejore su estado,

<Mira hijo todo,todo que nace muere,todo  tiene su tiempo,yo ya le tuve y también tuve otra oportunidad en en el año, creo recordar 1492,me reconstruyeron cuando me hundí casi por completo gracias a dios mis queridos frailes estaban en maitines y nos les pilló el derrumbe,

Pero a sabiendas que este lugar es peligroso ¿por que se asentó en este lugar?

<Esca ,Esca,yo te he visto muchas veces sentarte sobre mis ojos, siempre eliges uno en concreto,te sientas y miras y miras al paisaje,y piensas y piensas,no te digo mas,

Vale,vale no hace falta que me diga mas,
Le crearon como edificio religioso,albergó a Nuestra Señora la Virgen de la Hoz por aquí pasaron romeros de toda la comarca,¿y ahora como se siente ?

<Lo religioso  es intrascendente,,se transforma a según el devenir de los intereses de los creadores supeditados al rebaño que adoctrinan a su antojo.




Hubo alguien antes de usted

<Pues claro,mi amigo Duraton  es una arteria de vida,una autopista para  los primeros hombres que se asentaron por todas sus hoces,mira hay mismo,al Solapo del Aguila,que bellas pinturas nos dejaron ¿que lugar crees que eligieron para construir sus refugios?

Vale me lo imaginaba,pero con perdón,mas sabe el demonio por viejo que por pellejo.

<Perdonado lo de viejo,mis piedras no pueden negarlo

¿No se aburre? ¡¡tanta soledad!!

<Llevo tanto siglos ya solo,en verano pues ya lo sabes, tiene otro color me visitan los ruidosos de las piraguas,a veces molestan,a veces irrespetuosos,algunos pescadores últimamente son sucios.
En Invierno me encuentro mas tranquilo y me acompaña en mi soledad mi amigo el Duraton,

Describían de este lugar hace unos siglos,Yace un convento en una profundidad horrenda.Yace, digo; porque está en una lóbrega sepultura,continuaba diciendo-que á no hacerle soberanas influencias habitable,no pudieran vivir en el,ni las fieras.Le cerca el meridiano río Duraton tan ruidoso,que estrellándose en las vivas peñas,se abre camino con tal fuerza,que hasta que los oídos se habitúen al estruendo,causa de día,y de noche pavor y miedo;de suerte que no se puede dormir por lo bullicioso de sus clamorosas aguas,que chocan con las breñas,y peñascos,disformes,que a cada paso están cayendo.es una hermosura,como la del toro,a quien hace mas guapo lo torbo de su repilado,o  erizado cuello,y cuya frente amenaza una muerte en cada sortija.(recogido del libro de Fray Felipe Vazquez)

<¿A ti te lo parece?eran otros tiempos,somos todos tan vulnerables,me crearon,en un tiempo me adoraron y veneraron,en otros me destruyeron,¡¡ahora!! el Tiempo será el  gran dictador y juez como desde la creación. 





Me parece que no le hacen justicia esas palabras del todo,a mi siempre me ha parecido un bello lugar lleno de fuerza,y siempre lo será para mí y para aquellos que lo perciban,
 Bueno no quiero abusar de su amabilidad y de su tiempo que creo que será eterno en mi recuerdo puedo abrazarle como despedida hasta otra nueva visita?


<Por supuesto Esca,¡¡y tiempo!!  bajo mis cimientos,me sobra,¡¡tiempo futuro!! poco,solo para esperar.

Pero ¿donde abrazarle ?

< , ya me diste tu abrazo con tu respeto hacia estos muros 

Me despedí deseándole un nuevo renacer creo que incierto y mirando un poco a mi alrededor salgo del recinto no sin antes pasar mi mano suavemente por una de  sus muros y  me encamino por donde vine sin mirar atrás,ya en la subida me encuentro casi al llegar al pinarcillo donde arranca el sendero de bajada a unos turistas con críos,me preguntan que por donde se va para visitar el convento,les contesto ya no son horas, está descansando,




                                                                AÑO DE 1916

Esta última imagen es propiedad del Instituto del Patrimonio Cultural de España y de el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Biblioteca Tomás Navarro Tomás) y están bajo licencia Creative Commons.

Aquella semana estaba trabajando en el pueblo del Villar de Sobrepeña. Un día necesité ayuda y un chaval mío vino a echarme esa mañana una mano. Terminada la mañana nos dirigíamos a casa a comer y bajando por la carretera en dirección a San Miguel de Neguera, en la curva junto a las Grajas, me dice el chaval:
- En esta curva, viniendo una noche sobre las cuatro de la mañana de Sepúlveda, casi me mato
- ¿Pero qué dices?
- Sí, un tío vestido de blanco estaba en mitad de la carretera, iba caminando y al salir de la curva me le encontré de golpe, di un volantazo para esquivarle y frené en seco el coche. Al mirar por los retrovisores a ver si le había atropellado o algo el tío seguía caminado hacia mí como si tal cosa, como si no hubiera pasado nada y yo casi me caigo por el barranco ¡será gilipollas!, me dije, o tiene una tajada que no ve...
En ese momento yo me callé, pero mi mente recordaba la historia.
- Jorge, ¿le viste los pies?-
- Me asusté´porque vi que venía hacia mí sin inmutarse siquiera, pero me asusté y salí pitando con el susto en el cuerpo, pero ¿por qué me preguntas si le vi los pies?
- Te cuento: la historia comienza ya hace unos siglos, en Sepúlveda....
....Un día de invierno, de ese invierno castellano, donde las heladas nos quiebran los huesos, cierto caballero, pasando por la iglesia de El Salvador, vio entre las arcadas de su pórtico algo acurrucado como buscando calor entre sus frías piedras. Al bajar de su caballo y acercarse distinguió, entre una manta raída o algo parecido, a un hombre pegado a su zurrón y le preguntó:
- Pero buen hombre ¿no ha encontrado posada?
Éste le contestó como pudo: no, caballero.
A pesar del frío el hombre que parecía muy joven sudaba como en el infierno deben sudar los pecadores. El caballero muy cristiano y muy buena persona, sin pensarlo dos veces, le ayudó a incorporarse y cogiendo como pudo ese saco de huesos se lo llevó a su casa. Durmió esa noche allí. El ama de llaves del señor lo atendió tres días hasta que pareció que daba señales de tener algo más de vida.
- Señor, señor, el fraile parece que viene en sí; pobrecillo, parece muy joven y es muy guapo.
- Le haremos coger unos kilos para que siga su camino -le respondió el señor-.
Si el tal hombre era un fraile, sus hábitos limpios por el ama delataron una identidad todavía incierta, pero, poco a poco, el novicio fue relatando su viaje:
- Salí de mi convento hace ya unas semanas y mi destino es el convento de Nuestra Señora de la Hoz, junto al río Duratón, pero si no llega a ser por la caridad del señor, para mí que no lo habría conseguido, ahora me encuentro mejor y no sé cómo agradecérselo.
- Nada, nada, tú ponte bueno y ya está.
Iban pasando los días y ya iban para seis los que, como un señor, se encontraba en esa casa cuando el caballero, viudo él, dio a conocer a su hija, tan joven y bella como un amanecer de primavera, y sentados a la mesa a cenar, una mirada furtiva a sus ojos les bastó para sentir lo que por su edad no tenían idea que existiera, sentimientos que hacían mucho daño al corazón.
- Dios mio, he pecado en pensamiento, he fallado a mis votos- El remordimiento de esa mirada no le dejaba dormir.
Creyó que el momento de la partida era ya mismo, cuanto antes, y cogiendo su zurrón se disponía a salir de su dormitorio de convaleciente cuando tuvo el encuentro con la hija del señor,
- ¿pero donde vais?-
El encuentro inesperado hizo de nuevo galopar su corazón.
- Dios mío, nos hablaron en el convento de los ángeles del cielo, pero ni en sueños los imaginé tan hermosos.
- Pero, ¿dónde vais? -insistió la hija del señor, acercándose casi hasta rozar su cuerpo contra él-.
- Sigo mi camino -acertó a decir cabizbajo, temblando como un perrillo pequeño cuando pierde a su madre-.
- Pero... -dijo ella titubeando-. Y acercando su mano la posó sobre el pecho de él.
Cómplices sus miradas, llegaron a ver mutuamente su pasión. El tiempo se paró y esos cuerpos jóvenes llenos de pasión, encadenados por convencionalismos, se rompieron y esa tarde se fundieron en ese dormitorio tanto que ni un perfume tenía cabida entre sus cuerpos desnudos. Tampoco las palabras tenían lugar. Sus cuerpos lo decían todo. El viaje del señor de la casa y la salida inesperada del ama dejaron culminar lo esencial y más humano de su naturaleza: el amor.
Y esa tarde de invierno fue primavera en esa alcoba y según pasaban las horas volvió el invierno con su cruda realidad.
- Debo irme, me esperan, volveré por ti fuera de estos hábitos -y ya anocheciendo puso camino hacia el Convento de la Hoz-.
Caminando por esa noche oscura ésta le encerró en sus más negros pensamientos. He fallado a mis promesas con Dios -pensó-. Pero, ¿cómo puedo haber caído tan bajo?
El camino se hacía eterno e insufrible pasado ya el pueblo del Villar de Sobrepeña. Sus pensamientos le destrozaban.
- Dios mío: dame fuerzas, ¿qué he hecho? ¿por qué este amor tan imposible? No te merezco. Mi cuerpo es débil pero no te fallará más. Y ahí, en esa curva, echó a correr hacia el abismo que arañó a la tierra el río Duratón y un grito desgarrador estremeció a las grajas que allí dormían.
- Dios mío ¡perdóname!
Y un hábito blanco enjugado en lágrimas dejó en su camino, tal vez el que tú vieras.
- Pero... ¿y el cuerpo del fraile?
- Te digo: nunca apareció
-¿Y la desconsolada hija del señor?
- Pues te sigo contando: días más tarde la noticia llegó a Sepúlveda y también a oídos de ella y ese mismo día se echó a las aguas del Duratón por Santa Cruz, o eso creyeron, pues allí dejó sus ropas. Buscaron sus cuerpos río abajo pero nunca se encontraron o si se encontraron nunca más se supo de ellos...









Con estas entradas intento recoger vestigios de un pasado que no llegaron a nuestra actualidad, esta labor la comencé en diciembre de este año, creo que tengo para rato, pero pienso que es interesante recopilarlas. Las que os muestro en esta entrada tienen como punto en común que todas están en la zona de influencia del río Duratón, en el tramo del parque de las Hoces del Duratón de unos 23 kilómetros.

San Julián, termino de Castrillo de Sepúlveda, las penínsulas que se crearon en parte de la cuenca del Duratón fueron un atractivo durante tiempos pasados como asentamientos de diferentes épocas de la historia, la defensa de los moradores fue su principal argumento en forma de castros.



Imagen desde el interior del desaparecido ábside nos deja ver el cortado donde se asentaban sus cimientos, abajo una pequeña cripta con escaleras esculpidas en la roca.



Río abajo, nos encontramos con la Ventana del Diablo, aunque de medio punto, no es románica !que yo sepa claro!, en la lejanía Sepúlveda, pero eso es otra historia.


No podemos pasar por alto la Cueva de los Siete Altares, una intervención arqueológica resolvería muchos interrogantes al respecto.


Negueruela (o Negruela), restos de una iglesia o ermita junto al San Juan, a unos centenares de metros del encuentro de éste con el Duratón.


Un poco mas arriba se encuentra el despoblado de San Miguel de Neguera y esta es la fachada casa de los González.


Volviendo al cauce del río Duraton  y a un centenar de metros,cruzando el río,al abrigo de las paredes calizas, se encuentran los restos del despoblado llamado Casa Blanca,barrio de San Miguel de Neguera ,refugio de frailes hace tan solo unas generaciones atrás.
Buenas piedras de sillería,y un pequeño lagar,entre otras cosas despiertan la curiosidad,




 Siguiendo el curso río abajo,por el cauce derecho, están los restos de la ermita de la Calleja, antes,por debajo de la represa nos encontraremos otro lado del río las ruinas de lo que fue un molino harinero,Molinilla,se asienta a la sombra de una pared rocosa ,en la meseta se encuentran las eras,tapizadas de piedra,se enlosaban para no perder el grano,


Una de las joyas de la corona, el Convento de la Hoz.


Más abajo, Santa Engracia, solapas habitadas desde tiempos remotos y posibles necrópolis.


Otra joya de la corona, San Frutos, que aunque su ermita está en pie no su cenobio.


San Valentin, su cueva se desplomó hace tiempo pero queda el paso señalado por este arco.


San Vicente pertenece a Hinojosas del Cerro, una antigua calzada romana nos lleva hasta este lugar por el que la destrucción pasó, pero el tiempo no se, viendo el horizonte desde ese lugar parece que el tiempo por unos momentos da tregua y te olvidas de que pasa por un buen rato !es lo que tienen estos sitios!


Un consejo, si los visitas, al marcharte mira hacia atrás, tal vez no los vuelvas a ver nunca más.



Ver Lo que nos dejaron los de atrás en un mapa más grande




Casa de los González, fachada


Casa de los González, fachada

Casa de los González, cartel

Vista de la fachada principal. ¿Quien se imagina el espectáculo que sería en sus mejores momentos? Estos tiempos que vivimos, por desgracia, son su total decadencia, antes, en mis primeras visitas, eran unas bellas ruinas, ahora son desalentadoras y llenas de amargura.


Desde el exterior, todavía vemos las ventanas de las salas donde se alojarían, en sus visitas, Isabel I de Castilla (la Católica) y demás reyes y nobles que por aquí pasaron. Eran sus momentos de esplendor. ¡Lo que cambia la historia, eh!


Apenas un hilo de muro para estar en pie, a su lado la naturaleza emerge vigorosa de sus ruinas y es que las construcciones del hombre, al igual que éste, son efímeras, la naturaleza se transforma.


Entramos en su interior, a duras penas una maraña de nuevos colonizadores nos dejan pasar y es que este lugar se lo arrebataron hace siglos y ellos eran los antiguos propietarios.


Los lienzos del convento, aun en pie, resisten los envites de los desprendimientos de rocas fundiéndose en un paisaje desolador.


Entramos en las salas nobles de tan notable lugar allá por los siglos XII al XVII. Después vendría la desamortización de Mendizabal trayendo consigo caos, desamparo y desidia para muchos de estos edificios.


Árboles, rocas, maleza y ruinas se disputan esta península de las Hoces del Duratón, ¿apostamos quien tomara posesión?


A estos arcos de medio punto les llego el momento de su inhumación, Q.E.P.D. Otras generaciones vendrán y los rescatarán del olvido y la ignorancia de esta.


Quien mirara por estos ventanales en siglos pasados admiraría este lugar, pero no se puede retar a la naturaleza.


Sentado sobre los ventanales de este lugar te invade "Eso", que se siente, pero que no se puede explicar.


Y es que, admirando este paisaje, ¿quien no se abandona al susurro del Duratón a su paso?


La naturaleza se abre paso sin que le ofrezcan nada, hasta una roca desnuda es buena para crecer allí y ofrecernos sin nada a cambio una bella imagen.


La naturaleza y el tiempo a cada cual le pone en su lugar tarde o temprano, éste está de acuerdo ¿y vosotros?

Sobre las cookies

Archivo

La Senda de los Frailes



Etiquetas